Una escapadita al COLISEO Roma
Roma uno de los destinos que todo latinoamericano sueña conocer, desde el momento en que se llega y se pisa tierra Romana, se siente su poder; y no solo lo digo por sea una víctima más de aquellas películas ficticias, donde aparecen estos hombres musculosos, en una túnica blanca y coronas de Laurel en la cabeza y por su puesto todo el tema religioso alrededor de estos.
Me refiero a que realmente estando allí ves la magnitud de su poder a través de la historia, y entiendes porque es una de las más antiguas civilizaciones y se ha conservado tan bien.
La Roma en ruinas es realmente sorprendente, poder conocer el Coliseo Romano es algo imperdible. Caminar alrededor y dentro de él, te transporta, es como estar en la película de Gladiador y por un momento ser parte de ella. Las tan famosas batallas realmente sucedían allí, con hombres entrenados para matar, con un espectáculo de animales feroces y hambrientos, traídos de todas partes del mundo, con un solo propósito, entretener.

Contar con la compañía de un guía durante tu visita al Coliseo sería de gran ayuda y estoy segura de que lo disfrutaras; ya que ellos te dan acceso al hipogeo, que es la parte subterránea del anfiteatro y está debajo de la Arena. Allí podrás caminar entre galerías y pasajes, en donde era común tener a los esclavos y las bestias. Una de las partes más interesantes del recorrido son los elevadores, que contaban con un sistema bastante elaborado para esa época y que hoy en día se conservan bien.
El coliseo es visitado por miles de personas a diario y pereciera que no ha perdido ni un poco su auge desde aquellos tiempos de esplendor; si juegas un poco con tu imaginación, podrías ver claramente como esa misma gente, podría ser los antiguos espectadores que asistían a los eventos que allí realizaban. Espectadores con ansias de presenciar con sus propios ojos algo brutal y a la vez apasionante.
En cada columna se siente la fuerza y grandeza del lugar, puedo asegurar que eso es lo que hace mantener las ruinas aún de pie durante todo este tiempo.

Al igual que en el Foro Romano y en el Palatino, lugares protagonistas de tantas leyendas y algunas historias con base histórica real, como la política, la justicia, el comercio y la vida social; foco principal donde se desarrollaba la vida ciudadana en la antigua Roma.

Indiscutiblemente, lo más atrayente de caminar alrededor de estos espacios fueron sus Arcos; como el Arco de Septimio Severo, el Arco de Constantino y el Arco de Tito, que tiene la historia de ese entonces tallada en sus muros; es increíble como en este último, se puede apreciar fácilmente el grabado del ejercito romano en la parte interna del arco.
Sin dejar de lado el Templo de Apolo en el Palatino, el Templo de Saturno en el Foro Romano y la Columna de Focas, monumentos de los cuales hoy, solo sobreviven unas pocas columnas, aun así, nos muestran su majestuosidad con la que brillaban en aquella época.

Eso sí, quiero aclarar que para disfrutar estas maravillas que describo desde mis ojos humanos llenos de imaginación, por favor, por favor, van a necesitar: buenos zapatos, una mente y un cuerpo dispuesto a caminar por horas, hidratación y dependiendo de la estación que haga, ropa cómoda.
Mi sugerencia es dedicarle un día entero si deseas visitarlos todos, ya que por su ubicación es de fácil acceso uno del otro, y dependiendo el boleto que compres, tendrás aprox. 24 horas para poder entrar.
En este link … podrás comprar tus entradas con anterioridad y así evitar contratiempos el día de tu visita.