Los manjares de Roma
Que esperar de la cocina romana
No sé por dónde empezar de tan gloriosa experiencia, y es que la comida es uno de los grandes placeres de la vida, y para mí, parte esencial de cualquier viaje. En mi opinión, está puede influir directamente en lo bien o lo mal que la pases durante tu estadía en Roma. Por supuesto, ¡No es lo mismo ir al vaticano con la barriga vacía o caminar por horas alrededor del Foro Romano y el Coliseo sin alimento alguno… imposible!
Como dicen: “Barriga llena, Corazón contento”. Que frase más cierta, caemos una vez más por el éxtasis que genera la dopamina en nuestro cuerpo, para ser más precisos, en el cerebro; y así, como no, hasta el más insignificante detalle, lo vemos hermoso; a través de los ojos del amor.
Y es que tener una buena comida lo es todo, quién no se siente en paz después de disfrutar una deliciosa pasta hecha en casa, solo como los italianos la saben hacer; o quién es capaz, de resistirse a esa textura cremosa de un Risotto recién hecho. Y por supuesto, el Risotto fue uno de mis primeros platos a probar en Roma.
Estuve en la Risotteria Melotti, un restaurante que solo tiene esta especialidad en su menú y que cuenta con varias sucursales a nivel mundial; de acuerdo con su trayectoria, puedo garantizarles que disfrutarán de su comida, ya que la que familia Melotti producen su propio arroz desde 1986 en Isola della Scala en Verona, Italia.

Mi cena fue “Risotto con Limone e Gamberi” a simple vista, un arroz blanco, cremoso y humeante. Expectante de su sabor, di el primer bocado, aprecié como los pequeños granos de arroz se deslizaban por mi boca, acompañados de esa salsa espesa cargada con el sabor del limón y el camarón. Precisamente, eso fue lo que más me gusto del plato, la combinación entre la textura semidura de los granos y lo suave de la crema, que, en mí, dejaron una sensación agradable al paladar.

Nosotros nos hospedamos en el barrio Parione, en pleno centro histórico de la ciudad, y lugar destacado por tener una de las plazas más bonitas de Roma, Piazza Navona; a pocos metros de esta, se encuentra la Via del Governo Vecchio, una calle muy popular, en donde descubrirás variedad de tiendas regionales, cafes, bares y restaurantes.
Allí encontré “el mejor Tiramisu de Roma” o bueno, eso es lo que ellos prometen. No estoy tan segura de que realmente sea “el mejor Tiramisu” pero si es uno de ellos, su sabor es delicioso, te lo venden en una presentación muy practica tanto para consumir en el lugar o para llevar e ir comiendo mientras caminas.
El nombre del lugar es Two Sizes, me imagino debe ser por los dos tamaños de presentaciones que manejan, el pequeño tiene un costo de € 2.50 y el tamaño grande de € 3.50. En mi caso siempre pedía un tiramisú pequeño para luego repetir y probar uno nuevo de diferente sabor, ya que te ofrecen cinco sabores distintos: Originale, Pistacchio, Caramello, Burro di Arachidi, y Fragola.
La vibra del lugar es fantástica, aunque es un local pequeño, la atención, el servicio y la calidad del producto merecen una pequeña parada; adicional venden unos Canelones de dulce que te mueres, en verdad que es difícil no caer en esta tentación y deleitarse con este manjar.
Continuando con las cosas dulces de la vida, quiero resaltar que el famoso Gelato lo encuentras por doquier, ¡bendito sea! Lo maravilloso de esto y si viajas en verano, es que podrás refrescarte fácilmente, disfrutar de gran variedad de sabores y aprovechar para hacer una pausa. Cabe resaltar, que las porciones son más grandes de lo normal, así que mi consejo es que empieces con un cono pequeño y si crees necesario pruebas uno más, después, en tu recorrido.
Las cafeterías también son populares, yo no me pude resistir a sus vitrinas llenas de los más provocadores y azucarados pasteles, como el croissant pistacho, que es una maravilla.

Debo resaltar que en casi todos los rincones de Roma encuentras buena oferta gastronómica y a un precio razonable, es fácil ubicar establecimientos con comida rápida de buena calidad alrededor de los € 5 euros, como Panini, Focaccia y algunos otros bocadillos italianos. La Porchetta fue una de mis meriendas favoritas, que es un sándwich de carne de cerdo horneado, aromatizado con diferentes hierbas, que tiene un sabor fantástico y del cual no tengo queja alguna.
Los precios por plato en el resto de los restaurantes oscilan alrededor de € 8 euros y € 10 euros que, para ser un sitio tan turístico, como lo es Roma, la calidad sobresale.
Si tienes la oportunidad de visitar el barrio Trastevere, te sorprenderá la atractiva propuesta bohemia que inspira a sus visitantes; allí disfrutaras de pasar la tarde caminado por sus acogedoras calles junto al arte urbano de la zona, y por qué no? Seleccionar uno de sus restaurantes y darle la oportunidad a una deliciosa pizza o a una pasta al mejor sazón italiano.
Y para una velada mágica recomiendo ir a alguna terraza o sitio algo alto, te sorprenderá lo hermoso que es la vista, los edificios en Roma por lo general son cortos, así que cualquier opción es buena.
Gozar de la bella Roma desde un lugar tranquilo, tomarse un buen vino y contemplar el atardecer en compañía de tu persona favorita, no tienen precio.